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un poema sin final

entro a todo lo que cae
con una fuerza más oscura
que la gravedad
entro para caer también
para sentir el peso
para saber morir
en caso de que mueran otros

y en el fondo desconocido
hay un poco de nada danzante entre pedazos de cuerpo
y vómito vértigo

y en cayendo hasta el fondo
no hay palabras
tampoco centro
no hay política dura
ni poética in extenso

solo respiración agitada
solo músculos en tensión
tendiendo tejidos

entre los límites de este cuerpo y la mente

Un río de nada en el que nadie puede nadar

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El río, la nueva película de Juan Pablo Richter se estrenó el 2 de agosto en todo el país. Es una obra que por su temática me hizo recordar dos hermosos cuentos: Nadar de noche de Juan Forn y Proteo,cazador de Sebastián Antezana. En ambos cuentos y en la película, los protagonistas tienen relaciones conflictivas con sus padres, mediadas por la masculinidad tóxica, el machismo en su máxima expresión. En ambos cuentos, tanto como en la película, vemos a hijos que tratan de entender y asimilar estas relaciones llenas de violencia, escritas en el código de lo macho.
En El río y en Proteo, cazador, los padres enseñan el poder matando animales. En El río y en Nadar de noche, el agua es la clave, el detonador existencial de todo.
El agua es, por excelencia, un gran conductor. El agua es también el elemento básico de la vida; es propiciadora, al mismo tiempo que lava, también puede ensuciar y así como da vida, también puede matar.
(Las horas que pasamos en el agua, ¿en qué nos transforman?)
En l…

poemita fuera de foco II

este camino de todos los días
tiene una cualidad de aberrancia
paso por la misma calle
con su espejo de rey
dejando la fiesta 
que retumba a mis espal dasdonde el conflicto me hace ecolacerante cicatrizante
imbricándose-me
con deformas en el atrás
por donde entra también el resfrío
y el mal de amor
y el orgullo insignificante
de sobrevivir
un día menos

poemita fuera de foco

un montón de lugares para estar


en un pasillo del supermercado recogiendo los rollos de papel higiénico
que dejaste caer por torpeza
en otro país
en una cama pequeña con varios abismos de interferencia emocional 
en otra ciudad
en la calle sin poder parpadear mirando cómo el hielo rebota en el piso 

en otra casa


sin poder dar un paso más en una esquina de la calle que llega a la que ahora es mi casa mi casa


en la silla de la oficina frente al escritorio lleno de papeles que aún no serán archivados 
en el garaje de la casa de mi abuela parada frente a las plantas que ya no pueden detener su crecimiento
en una esquina de mi cabeza un segundo antes de atravesar un hueco negro de preguntas
en el hueco en forma de mi cuerpo que hay entre tus dos brazos 
en estas horas sin poder dormir
y en la certeza de que en un par de horas  estaré


en tanto miedo

Mujeres que escriben. Literatura y feminismo.

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Mujeres que construyen casas, mujeres que cocinan, mujeres que nadan, mujeres que escriben. La escritura es un trabajo como muchos otros que exige esfuerzos, formación, alcance de resultados, oferta de bienes y servicios y un pago. Pero también como cualquier oficio está atravesado por el machismo que se hace tangible en muchos aspectos como la brecha salarial, la violencia y la discriminación.
El pasado domingo 3 de junio en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz se llevó a cabo el conversatorio Mujeres que escriben. Literatura y feminismo organizado por Centro de Investigaciones Sociales CIS. En testera me acompañaron las escritoras y feministas Fabiola Morales, Liliana Colanzi y Magela Baudoin, y también fueron convocadas a participar Patricia Gutiérez, Antonia Alemán, Lucía Carvalho, Marcia Medieta, Melissa Sauma y Valeria Sandi.
En 1929, Virginia Woolf escribió Una habitación propia, un texto importante para las feministas, pero especialmente para las escritoras. La idea c…